Publicado el 10/06/26 en Mundoclasico.com: https://www.mundoclasico.com/articulo/48037/lectores-que-opinan-sobre-la-obra-de-ricardo-guadalupe-y-sonia-de-la-cruz
Siempre digo que un libro no se termina cuando se escribe sino cuando se lee. De alguna manera, la lectura completa la obra. Y no hay dos lecturas iguales, lo cual convierte a la obra en algo mutante, vivo, como también va cambiando según van cambiando con el tiempo el propio lector y la sociedad en su conjunto, otro ser mutante. El primer lector de mi libro he sido yo mismo, quien lo reescribió y lo reescribió hasta publicarlo y renunciar a leerlo más veces. Luego, la lectura de otros hubiera dado lugar, con las aportaciones que me han hecho, a otras tantas versiones o reescrituras. Quizás el mundo digital de los libros tienda próximamente a que el autor pueda incorporar sobre la marcha las aportaciones de los lectores sin necesidad de nuevas ediciones. De ese modo el libro perdería su inamovilidad y dejaría de ser una cápsula del tiempo, para bien y para mal. En el caso de la novela “La regeneración de Dios”, añadiría sin dudarlo las aportaciones que me hizo una lectora sobre la panspermia, una teoría de la que hablo en la historia y que tiene que ver con el protagonismo que tuvieron los cometas en el origen de la vida en la Tierra. Así mismo, incluiría que la peculiar sonoridad de los pianos Bechstein fue una fuente de inspiración para el compositor Debussy, como me hizo saber un lector pianista tras leer el capítulo en el que el personaje de Sara, estudiante de piano, toca Claro de luna en un piano de dicho fabricante. También contaría más cosas acerca de Simón, un personaje que, siendo secundario, ha provocado la curiosidad de varios lectores. Decía Almudena Grandes que un libro es una isla desierta que espera que algún naufrago la colonice y haga suya. Pues eso, en el diálogo que he pretendido establecer con esta novela, y que no en vano arranca con la frase “¿Hay alguien ahí?”, los comentarios de los lectores los recibo como si fueran mensajes que el océano me ha hecho llegar dentro de una botella. “La regeneración de Dios”, una novela que tanta vida me ha dado a mí, también ha germinado en otras islas. Aquí están algunos de esos mensajes.
“Me ha enganchado, por las noches se me han hecho las cuatro de la mañana leyéndola”.
“He sufrido pensando en que tú como autor has podido pasar por la tristeza tan profunda que pasa el protagonista”.
“Has volcado todo tu ser en Abel, el protagonista”.
“La precisión quirúrgica para describir escenas consigue un efecto de inmersión en la historia”.
“La historia romántica entre Abel y Sara es lo que personalmente más he disfrutado”.
“Yo pasaba rápido la historia romántica para volver a la parte de acción”.
“La elección de cada palabra te transporta al lugar exacto en que se desarrolla cada escena, como si la estuviera presenciando en primera fila”.
“Esta novela es una odisea existencial y metafísica”.
“Tiene varios planos de significación. Una parte de la novela me recuerda a El lobo estepario”.
“Es un thriller psicológico fascinante. Me voló la cabeza cómo se usa la ciencia para explicar el origen de la vida mientras vemos a Abel luchar por sanar sus propias heridas”.
“Me han gustado mucho las imágenes poéticas que aparecen a lo largo de toda la novela y las escenas eróticas”.
“En el capítulo XVIII, Sara practica unas partituras en la tienda Rincón Musical. Yo allí me compré un piano Bechstein. En él estoy tratando de ejecutar ahora las mismas partituras que ella toca”.
“Me siento identificada cuando Abel dice que quería hacer pellas de su propia vida. Hay frases increíbles. Y en la parte de los “sin techo” las reflexiones son alucinantes. Mención aparte merece la historia de amor de Abel y Sara, que me ha emocionado”.
“A pesar de lo complicado de algunos temas científicos y filosóficos no he encontrado ninguna dificultad para seguir esos aspectos del argumento. Me ha intrigado especialmente la historia de Matilde, también la de Martín, me encantaría saber más de ellos”.
“Está muy bien escrito y con gran imaginación. Además, me ha hecho descubrir canciones, películas y otros libros con sus referencias culturales”.
“El inicio es muy potente, de thriller o novela de terror. Entiendo el trauma de la persecución en Abel. Quiero seguir leyendo para ver qué sucede con su integridad”.
“La novela tiene un flujo narrativo ágil y una de sus mejores fortalezas es la ligazón de las diferentes líneas argumentales. Tanto la ordenación de los capítulos como la manera en que se ofrece la información son muy acertadas”.
“La novela puede emparentarse con una serie de escritores que se mueven en el frondoso bosque de la ficción especulativa, bien sea a través del terror y sus subgéneros (Anne Rice, citada explícitamente en la novela), a través de la fantasía para lectores entre 14 y 100 años (Neil Gaiman), a través de la hard science de última generación (ecos del Cixin Liu de la trilogía El problema de los tres cuerpos) y a través de la literatura transgenérica que, en español, Félix J. Palma ha cultivado con éxito”.
“El punto fuerte de esta novela es la historia en sí misma, la idea de los bloqueadores, la regeneración, la capacidad del autor para inventar”.
“Es una novela con potencial para convertir en guion o incluso animación o hasta videojuego”.
“Me ha enganchado, por las noches se me han hecho las cuatro de la mañana leyéndola”.
“He sufrido pensando en que tú como autor has podido pasar por la tristeza tan profunda que pasa el protagonista”.
“Has volcado todo tu ser en Abel, el protagonista”.
“La precisión quirúrgica para describir escenas consigue un efecto de inmersión en la historia”.
“La historia romántica entre Abel y Sara es lo que personalmente más he disfrutado”.
“Yo pasaba rápido la historia romántica para volver a la parte de acción”.
“La elección de cada palabra te transporta al lugar exacto en que se desarrolla cada escena, como si la estuviera presenciando en primera fila”.
“Esta novela es una odisea existencial y metafísica”.
“Tiene varios planos de significación. Una parte de la novela me recuerda a El lobo estepario”.
“Es un thriller psicológico fascinante. Me voló la cabeza cómo se usa la ciencia para explicar el origen de la vida mientras vemos a Abel luchar por sanar sus propias heridas”.
“Me han gustado mucho las imágenes poéticas que aparecen a lo largo de toda la novela y las escenas eróticas”.
“En el capítulo XVIII, Sara practica unas partituras en la tienda Rincón Musical. Yo allí me compré un piano Bechstein. En él estoy tratando de ejecutar ahora las mismas partituras que ella toca”.
“Me siento identificada cuando Abel dice que quería hacer pellas de su propia vida. Hay frases increíbles. Y en la parte de los “sin techo” las reflexiones son alucinantes. Mención aparte merece la historia de amor de Abel y Sara, que me ha emocionado”.
“A pesar de lo complicado de algunos temas científicos y filosóficos no he encontrado ninguna dificultad para seguir esos aspectos del argumento. Me ha intrigado especialmente la historia de Matilde, también la de Martín, me encantaría saber más de ellos”.
“Está muy bien escrito y con gran imaginación. Además, me ha hecho descubrir canciones, películas y otros libros con sus referencias culturales”.
“El inicio es muy potente, de thriller o novela de terror. Entiendo el trauma de la persecución en Abel. Quiero seguir leyendo para ver qué sucede con su integridad”.
“La novela tiene un flujo narrativo ágil y una de sus mejores fortalezas es la ligazón de las diferentes líneas argumentales. Tanto la ordenación de los capítulos como la manera en que se ofrece la información son muy acertadas”.
“La novela puede emparentarse con una serie de escritores que se mueven en el frondoso bosque de la ficción especulativa, bien sea a través del terror y sus subgéneros (Anne Rice, citada explícitamente en la novela), a través de la fantasía para lectores entre 14 y 100 años (Neil Gaiman), a través de la hard science de última generación (ecos del Cixin Liu de la trilogía El problema de los tres cuerpos) y a través de la literatura transgenérica que, en español, Félix J. Palma ha cultivado con éxito”.
“El punto fuerte de esta novela es la historia en sí misma, la idea de los bloqueadores, la regeneración, la capacidad del autor para inventar”.
“Es una novela con potencial para convertir en guion o incluso animación o hasta videojuego”.
Fotógrafa: Marián Lucas
