lunes, 21 de julio de 2014

Artículo en la revista ACUA

Publicado en el número 21, mayo/junio 2014, de la revista cultural ACUA.


Ricardo Guadalupe con ACUA en el Café del Infante

....“Mi padre me pidió como último deseo volver a ver Ituina”, así comenzaba a narrar uno de los relatos del libro el cuentacuentos Toni Álamo. Presentaba yo el libro “Relatos con abrelatas” en el Café del Infante, el pasado 24 de abril. Y confieso que aproveché la narración de Toni para saborear el momento y detenerme en el buen número de caras amigas que me arropaban. Empezando por Juan Manuel y Juan Carlos, de la Asociación Cultural ACUA, que organizaron la presentación. Siguiendo por Teresa Sorozábal, directora de la biblioteca municipal, de la que además habían venido varios miembros de su club de lectura. Sin olvidar a don Antonio Carreira, que tuvo la gentileza de asistir sólo un día después de que dieran su nombre a una de las salas de lectura de la biblioteca. También reparé en la hermana de Teresa Moreno, la coordinadora del club de lectura del Centro de Mayores, al que pertenecen los deportistas y simpáticos integrantes del grupo Andarines en quienes de igual forma puse los ojos. La escritora Luz Macías, excompañeros del club de ajedrez, mi madre, mi pareja, amigos del instituto… Todos escuchaban el relato “Ituina” y por todos brindé con la copa de vino a la que tan generosamente nos invitó Marisa Becerril. No me quiero olvidar de Enrique Cienfuegos, quien difundió el acto allende las redes sociales. Como no me quiero olvidar de este 24 de abril, fin de fiesta del Día del Libro, en el que vi brillar en la mirada de cuantos me rodeaban las luces de Villaviciosa de Odón, nuestra Ituina particular.



lunes, 14 de julio de 2014

lunes, 7 de julio de 2014

Narrado por Toni Álamo

"Hoy, en el Dunas", de Relatos con abrelatas:

El 24/04/2014 en el Café del Infante, Villaviciosa de Odón.

lunes, 30 de junio de 2014

Reseñado por Yolanda Hernández Crego

Publicado el 08/06/14 en el blog Mi pasión los libros: http://mipasionloslibros.blogspot.com.es/

MI IMPRESIÓN PERSONAL DE RELATOS CON ABRELATAS

Relatos con abrelatas es una de esas sorpresas que guardan algunos libros pequeños en tamaño pero grandes en calidad literaria, con una forma de escribir propia que habla por sí sola. Son relatos cortos en los que el autor ha puesto parte de sí mismo y en los que nada ha dejado al azar. Al final de cada relato y por medio de glosas, el autor entra en los relatos. Con ello busca que los lectores le comprendan, si leéis el libro os daréis cuenta de lo que quiero decir.

Todos los relatos tienen algo que impresiona, algo que seduce, algo que enamora o algo en lo que pensar. No podría destacar ninguno en particular, todos son únicos, pero sí que puedo decir que uno de los que más me ha impresionado ha sido "La extracción de la piedra de la locura". He tenido que buscar en Internet el cuadro de El Bosco para ver con mis propios ojos lo que Ricardo quiere que no se nos escape.

Son relatos para beberlos a pequeños sorbos, con ganas pero con pausa, para entenderlos en toda su magnitud. Es más, yo diría que es un libro para releer con gustosa quietud.

Y como dice Ramón Alcaraz en su sublime prólogo, "no quiero anticipar más de lo preciso". Por tanto, solo me queda decir que es un libro de relatos muy recomendable y que no os dejará indiferentes en ningún momento, como no me ha dejado a mí.


Foto: Marián Lucas Rodríguez

lunes, 23 de junio de 2014

Narrado por Israel Hergón

"Ituina", de Relatos con abrelatas:

Narrado por Israel Hergón y con Davinia Pastor a la guitarra, el 01/06/14, en la Feria del Libro de Madrid.

lunes, 16 de junio de 2014

Fotos Presentaciones en Villaviciosa de Odón y Madrid

Presentaciones de "Relatos con abrelatas" en imágenes:

En Café del Infante, Villaviciosa de Odón, el 24/04/14. Acompañado por Juan Manuel Palacios, de la Asociación Cultural ACUA. Con la participación del cuentacuentos Toni Álamo:

 
En la Biblioteca "Pedro Salinas", Madrid, el 05/06/14. Acompañado por la poeta Silvia Gallego. Con la participación de las narradoras Almudena Moreno y Sofía Roilidou:

lunes, 9 de junio de 2014

Reseñado por José María Sánchez Alfonso

Publicado el 29/05/14 en el blog el Karavasar: http://elkaravasar.blogspot.com.es/2014/05/una-resena-impensable-de-relatos-con.html

UNA RESEÑA IMPENSABLE DE "RELATOS CON ABRELATAS"

La tenue luz dorada de los plátanos de indias volvía lenta desde la Alameda cuando ya caía la tarde, y además recuerdo que el silencio rebotaba en las cristaleras alargadas cuando Ricardo Guadalupe barrió la sala con una mirada de niño asombrado, como quien no ha roto jamás un plato, ni escrito quizá algo malo.

Y nosotros nos dejamos escrutar, público sediento de ficciones inventadas. Solo ahora, pasadas ya dos semanas, lo entiendo todo. Con su rastreo inocente Ricardo nos estaba envolviendo en uno de sus relatos tan engañosos pero tan ciertos. Sin quererlo íbamos a ser los futuros protagonistas de una historia que atrapará a un lector desprevenido, otro más de tantos. Porque este escritor no pregunta al futuro, ni lo intenta adivinar; él lo ve en sus sueños y de ahí directamente lo vierte en su libreta reciclada, de papel rayado para que no se mezclen las palabras que le susurran sus protagonistas, para no forzar lo onírico más allá de lo honesto.

En las primeras líneas de sus relatos ya nos moveremos como seres fantasmales que deambularán durante cinco minutos por la vida de paralizados lectores, cinco minutos de una desconcertante realidad evitada con sutileza, o de sueños aireados con un soplo de realismo, que tanto da. A mitad de la historia se formará un nudo de desconcierto en el estómago, pero el mal trago (un autoengaño, como descubriremos después con alivio) se habrá digerido quedando una vaga sensación de que lo absurdo se coló entre las líneas horizontales de la libreta y nos hizo pensar, incluso dudar, de si éramos fantasmas, lectores, o éramos nada. Pensar que quizá no fue tan sueño, que la sociedad se arregle a golpes de palabras que evitamos a diario, que la soledad no sea tal vez tan literaria.

Tres mañanas tomé el café de las once sobre una mesa de nítido cristal blanco con vistas al trasiego cotidiano, ojeando el País y profundizando en los mundos acuosos del libro de Ricardo, con el inevitable abrelatas. Los tres días me dejé el último sorbo, el más cargado y con la crema más espesa, para que coincidiera con el final del relato, para disolver el vacío con cafeína. La próxima vez entrará más luz porque los plátanos de indias se habrán desnudado. Entonces Ricardo baja la mirada, y se le adivina una sonrisa.


Fotógrafo: Sergio Varona Moya