En Diablos Azules, Madrid, dentro del ciclo "El tamaño sí que importa" el 05/02/2015.
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lunes, 27 de abril de 2015
lunes, 6 de abril de 2015
Fotos Presentación, Concurso y Lectura
Actos de "Relatos con abrelatas" en imágenes:
En la Iglesia de san Lorenzo, Úbeda, el 29/03/15. Acompañado por el escritor Manuel de Mágina:
En el Salón Cívico, Villaviciosa de Odón, el 21/03/15. Entrego como jurado los premios del I Concurso de relato corto "María Luisa Gefaell":
En Diablos Azules, Madrid, el 05/02/15. Presentado por Adrian Gualdoni. Y entrego el premio de la jam session de ficción breve:
jueves, 26 de marzo de 2015
martes, 17 de marzo de 2015
Hago de jurado en un concurso de relatos
I Concurso de Relato Corto "María Luisa Gefaell":
Este sábado damos a conocer el ganador, en el Salón Cívico, Villaviciosa de Odón.
lunes, 2 de febrero de 2015
lunes, 22 de diciembre de 2014
Narrado por Trini Molina (II)
"29 de febrero", de Relatos con abrelatas:
El 12/10/2014 en La Libre de Barrio, Leganés.
lunes, 15 de diciembre de 2014
Fotos Presentaciones en Leganés y Almería
Presentaciones de "Relatos con abrelatas" en imágenes:
En La Libre de Barrio, Leganés, el 12/10/14. Con la participación de los cuenteros Manuel Meco, Israel Hergón, Trini Molina y Toni Álamo:
En la Biblioteca Francisco Villaespesa, Almería, el 17/10/14. Acompañado por el escritor Pepe Criado:
martes, 9 de diciembre de 2014
Reseñado por Margarita Estévez Morera
Publicado el 14/11/14 en el blog Mis lecturas y más cositas: http://mislecturasymascositas.blogspot.com.es/2014/11/relatos-con-abrelatas-de-ricardo.html
«Relatos con abrelatas», de Ricardo Guadalupe. Editorial Octaedro.
Es difícil convencer con los relatos. Es difícil lograr con pocas páginas una historia que te atrape, que te convenza y que te haga querer seguir leyendo. Ricardo Guadalupe lo consigue con cada una de sus historias. Unas podrán gustarnos más que otras, pero ninguna te dejará indiferente. Porque la calidad narrativa se nota en cada página. Porque la imaginación desbordante del autor se refleja en cada relato y nos sorprenderá muchísimo. Y para bien.
Gustándome todos los relatos, dos son los que más he disfrutado. Por un lado, La extracción de la piedra de la locura, historia basada en el cuadro de El Bosco del mismo nombre; y por otro, El hacedor, gran homenaje al gran maestro de la narrativa breve, Jorge Luis Borges, y que nos recuerda que, por más que lo intentemos, no podremos nunca leer todos los libros que queremos, todos los libros que siempre decimos, "ese lo tengo que leer"... ¿Os suena?
Lo más original en este libro es que cada relato está acompañado de una breve explicación por parte del autor sobre sus motivaciones para escribir esa historia. Quizás podríamos prescindir de esta parte, pero nuestra curiosidad no nos va a dejar. Y si en algunos momentos, esta parte puede complementar y ayudarnos a comprender mejor la historia, en ocasiones nos ofrecerá una lectura completamente distinta a la que nosotros hemos hecho y hará que volvamos a leer el relato con nuevos ojos. Aunque para ser sincera, esta parte es la que menos me ha gustado. Hubiera dejado mejor los relatos sin más y darle así la libertad al lector para interpretar cada historia. De esta manera me he sentido un poco condicionada y creo que incluso esta parte le resta protagonismo al relato en sí. Pero bueno, esto es cuestión de gustos.
En definitiva, un libro que he disfrutado mucho leyéndolo lentamente, disfrutando de cada historia, de cada personaje, del peculiar estilo narrativo del autor. Y que me ha sorprendido mucho al final, donde el autor nos regala tres poemas, demostrándonos también su habilidad en este género.
Es difícil convencer con los relatos. Es difícil lograr con pocas páginas una historia que te atrape, que te convenza y que te haga querer seguir leyendo. Ricardo Guadalupe lo consigue con cada una de sus historias. Unas podrán gustarnos más que otras, pero ninguna te dejará indiferente. Porque la calidad narrativa se nota en cada página. Porque la imaginación desbordante del autor se refleja en cada relato y nos sorprenderá muchísimo. Y para bien.
Gustándome todos los relatos, dos son los que más he disfrutado. Por un lado, La extracción de la piedra de la locura, historia basada en el cuadro de El Bosco del mismo nombre; y por otro, El hacedor, gran homenaje al gran maestro de la narrativa breve, Jorge Luis Borges, y que nos recuerda que, por más que lo intentemos, no podremos nunca leer todos los libros que queremos, todos los libros que siempre decimos, "ese lo tengo que leer"... ¿Os suena?
Lo más original en este libro es que cada relato está acompañado de una breve explicación por parte del autor sobre sus motivaciones para escribir esa historia. Quizás podríamos prescindir de esta parte, pero nuestra curiosidad no nos va a dejar. Y si en algunos momentos, esta parte puede complementar y ayudarnos a comprender mejor la historia, en ocasiones nos ofrecerá una lectura completamente distinta a la que nosotros hemos hecho y hará que volvamos a leer el relato con nuevos ojos. Aunque para ser sincera, esta parte es la que menos me ha gustado. Hubiera dejado mejor los relatos sin más y darle así la libertad al lector para interpretar cada historia. De esta manera me he sentido un poco condicionada y creo que incluso esta parte le resta protagonismo al relato en sí. Pero bueno, esto es cuestión de gustos.
En definitiva, un libro que he disfrutado mucho leyéndolo lentamente, disfrutando de cada historia, de cada personaje, del peculiar estilo narrativo del autor. Y que me ha sorprendido mucho al final, donde el autor nos regala tres poemas, demostrándonos también su habilidad en este género.
lunes, 1 de diciembre de 2014
La estela del ovillo (Narrado)
En la Biblioteca Francisco Villaespesa, Almería, presentando "Relatos con abrelatas" el 17/10/2014.
lunes, 24 de noviembre de 2014
Ilustrado por Jesús Rodríguez (2ª serie)
"Relatos con abrelatas" en ilustraciones:
Inspirada en el relato "RCR-E-29":
«... El resultado es concluyente: soy piedra...»
Inspirada en "La hoja extranjera":
«Ocurrió al tomar mi primer té. Contaba con 42 años y, de pronto, me sentí extranjero...»
El blog de Jesús Rodríguez es rúa rodríguez: http://ruarodriguez.wordpress.com/
lunes, 17 de noviembre de 2014
Narrado por Israel Hergón (II)
"El rizo de Ventura", de Relatos con abrelatas:
El 12/10/2014 en La Libre de Barrio, Leganés.
lunes, 10 de noviembre de 2014
Narrado por Toni Álamo (II)
"Mi Babel", de Relatos con abrelatas:
El 12/10/2014 en La Libre de Barrio, Leganés.
lunes, 27 de octubre de 2014
Narrado por Manuel Meco
"Vasos no comunicantes", de Relatos con abrelatas:
El 12/10/2014 en La Libre de Barrio, Leganés.
lunes, 20 de octubre de 2014
Narrado por Trini Molina
"Es Revellar", de Relatos con abrelatas:
El 12/10/2014 en La Libre de Barrio, Leganés.
lunes, 13 de octubre de 2014
lunes, 6 de octubre de 2014
miércoles, 20 de agosto de 2014
Entrevistado por Sara Roma en la Revista Vísperas
Publicado en la Revista Vísperas el 05/08/14: http://www.revistavisperas.com/entrevista-con-ricardo-guadalupe/
A Ricardo Guadalupe le importa el qué y el cómo, por eso la publicación de “Relatos con abrelatas”, su último libro, es una oportunidad para preguntarle por lo que cuenta y por lo que experimenta para contarlo.
Sara Roma: El amor es un tema muy presente en estos relatos, por ejemplo, en “La ausencia”, “El viaje” y “La alarma”, se habla de la acción para acabar con el inmovilismo, de la imposibilidad de alcanzar el destino en pareja si las velocidades son distintas; de que no nos podemos permitir el lujo de quedarnos parados, debemos fluir.
Ricardo Guadalupe: Ya lo comentaba en mi anterior libro, Frases en el muro, que la pareja debe funcionar como un par de esquís, ir en paralelo, por separado pero apoyándose en los giros, y compensándose uno a otro. Si te fijas, una pareja son dos líneas paralelas. Ya sea paseando o en la cama, en vertical o en horizontal.
S.R.: Creo que los comienzos de tus cuentos dan pie a escribir otra historia y a continuarla. Son un golpe de efecto. Leo textualmente el arranque del relato “Fronte”: «Un golpe de aire caliente fue lo que empujó a la papeleta de una tómbola a través del polvo levantado por el gentío, llevándola más allá de los puestos de bisutería, lejos del ruido de las casetas de tiro al blanco y del centelleo de la luminaria. Solo la rueda de un carromato consiguió atraparla».
R.G.: Cuando escribo un relato corto tengo la novela en la cabeza, pero cuento lo justo, lo justo para que cada lector componga su propia novela, que será diferente a la mía y a la del resto de los lectores. Ahí radica gran parte de la magia y el juego que provoca un cuento.
S.R.: Precisamente, el ser humano se diferencia del animal en su capacidad para utilizar el lenguaje, aunque las nuevas tecnologías parece que nos están llevando a una involución. “Vasos comunicantes” es una crítica social a esas personas que solo se comunican a través de aparatos.
R.G.: Espero que la velocidad de los tiempos no nos haga perder el placer de las conversaciones largas y en persona. Yo reivindico las tertulias de los cafés, por ejemplo. Y además tengo comprobado que las más interesantes reflexiones no vienen de primeras, sino dando tiempo al fluir natural del intercambio de palabras.
S.R.: En tus relatos hay claros homenajes a Borges, Cortázar, etc. ¿Quiénes han sido tus referentes literarios?
R.G.: Cuando levanto la vista de la pantalla del ordenador veo a Italo Calvino y su fantasía, a Kafka y su mundo interior, también las fotografías de Cortázar, el mago de las palabras, y de Borges, el que atesoraba casi todas ellas. Muy cerca están Kerouac y su música, la sensibilidad de Bassani, la técnica de Henry James… En el lomo de otros libros asoman la elegancia de Scott Fitzgerald, el fraseo de Salinger o los androides de Philip K. Dick. No me quiero olvidar del soberbio estilo de Javier Marías, como ejemplo patrio, ni de la oscuridad de Anne Rice, como disparadora de mi pasión lectora. Me dejo a muchos, pero por encima de todos ellos hay un autor que para mí es más que un escritor, leyéndole he seguido a un guía, a un espíritu desbordante de energía y personalidad, me refiero al gran... (pincha aquí para ver el texto completo y seguir leyendo)
Ricardo Guadalupe: Ya lo comentaba en mi anterior libro, Frases en el muro, que la pareja debe funcionar como un par de esquís, ir en paralelo, por separado pero apoyándose en los giros, y compensándose uno a otro. Si te fijas, una pareja son dos líneas paralelas. Ya sea paseando o en la cama, en vertical o en horizontal.
S.R.: Creo que los comienzos de tus cuentos dan pie a escribir otra historia y a continuarla. Son un golpe de efecto. Leo textualmente el arranque del relato “Fronte”: «Un golpe de aire caliente fue lo que empujó a la papeleta de una tómbola a través del polvo levantado por el gentío, llevándola más allá de los puestos de bisutería, lejos del ruido de las casetas de tiro al blanco y del centelleo de la luminaria. Solo la rueda de un carromato consiguió atraparla».
R.G.: Cuando escribo un relato corto tengo la novela en la cabeza, pero cuento lo justo, lo justo para que cada lector componga su propia novela, que será diferente a la mía y a la del resto de los lectores. Ahí radica gran parte de la magia y el juego que provoca un cuento.
S.R.: Precisamente, el ser humano se diferencia del animal en su capacidad para utilizar el lenguaje, aunque las nuevas tecnologías parece que nos están llevando a una involución. “Vasos comunicantes” es una crítica social a esas personas que solo se comunican a través de aparatos.
R.G.: Espero que la velocidad de los tiempos no nos haga perder el placer de las conversaciones largas y en persona. Yo reivindico las tertulias de los cafés, por ejemplo. Y además tengo comprobado que las más interesantes reflexiones no vienen de primeras, sino dando tiempo al fluir natural del intercambio de palabras.
S.R.: En tus relatos hay claros homenajes a Borges, Cortázar, etc. ¿Quiénes han sido tus referentes literarios?
R.G.: Cuando levanto la vista de la pantalla del ordenador veo a Italo Calvino y su fantasía, a Kafka y su mundo interior, también las fotografías de Cortázar, el mago de las palabras, y de Borges, el que atesoraba casi todas ellas. Muy cerca están Kerouac y su música, la sensibilidad de Bassani, la técnica de Henry James… En el lomo de otros libros asoman la elegancia de Scott Fitzgerald, el fraseo de Salinger o los androides de Philip K. Dick. No me quiero olvidar del soberbio estilo de Javier Marías, como ejemplo patrio, ni de la oscuridad de Anne Rice, como disparadora de mi pasión lectora. Me dejo a muchos, pero por encima de todos ellos hay un autor que para mí es más que un escritor, leyéndole he seguido a un guía, a un espíritu desbordante de energía y personalidad, me refiero al gran... (pincha aquí para ver el texto completo y seguir leyendo)
Foto: Marián Lucas Rodríguez
miércoles, 13 de agosto de 2014
Reseñado por Silvia Gallego en El Heraldo del Henares
Publicado el 06/08/14 en el periódico El Heraldo del Henares: http://www.elheraldodelhenares.es/pag/noticia.php?cual=22185
RELATOS CON ABRELATAS, OTRA EXPERIENCIA DE LECTURA
Ricardo Guadalupe nos ofrece en su nuevo libro, una apuesta personal: diferentes relatos y un comentario sobre algún aspecto de su génesis o una opinión al respecto. Lo sintetiza muy bien en el título, "Relatos con abrelatas". En 2010 publicó "Palabras literarias", un manual divertido de figuras retóricas, con ejemplos de la vida cotidiana y sugerentes propuestas. El segundo libro fue en 2012 y se tituló "Frases en el muro. Un diccionario de intuiciones". Atrevidas y breves reflexiones sobre conceptos muy variados.
Comparto con Ricardo la visión de la literatura como un proceso especial de comunicación, una búsqueda de belleza con un código que se distingue de la lengua cotidiana. Me sorprenden gratamente sus giros coloquiales, los "codazos al lector" –los guiños buscando su complicidad–. Un rasgo importante que se percibe en sus creaciones lo señala con esta afirmación: "tengo un aprecio especial por los textos literarios que permiten participar al lector en su interpretación personal".
La mezcla con otras artes aparece en sus relatos, en algunos aplica el "zoom cinematográfico" (por ejemplo: "soltar los dedos del tirador uno por uno", en "El rizo de Ventura" o "parado ante la puerta vecina se pasó la mano por el pelo, y apretó el timbre", en el final de "La ausencia"). Varias películas sirven como fuente de inspiración y algunas canciones como "excusas inspiradoras". Uno de los relatos parte de observar una pintura; se trataría de su versión posmoderna del tópico de Horacio "ut pictura poiesis" (la poesía como la pintura). El diálogo entre las artes influye en su discurso. A veces en forma de juego.
Demuestra su maestría en el "arte de narrar" por diversos caminos: seduce con símbolos (bibliotecas, laberintos en los que nos perdemos, papeles que taponan una herida…), consigue un ritmo peculiar con repeticiones, cuida la atmósfera para crear en ocasiones "un tinte irreal", provoca extrañamiento (por ejemplo en el relato titulado "Fronte": "tornillos que a su vez liberaron sillas […] únicamente la carpa se le atragantó"). Aparecen muchos hallazgos literarios que consiguen sorprender al lector; algunos inicios son reveladores, como en "La ausencia": "las vacaciones son obligatorias".
Además aparece un cierto culturalismo: la vieja idea del drama como algo bello, la unión de sabiduría y estética, el juego con los clásicos y la Biblia como pilares de la Modernidad... Así como un nutrido trasfondo literario (con numerosos homenajes a sus "héroes”, como Cortázar, Borges, Henry James…) y filosófico (el pensamiento o la identidad).
Si nos centramos ahora en los temas, vislumbramos que la heterogeneidad es un rasgo fundamental. Algunos de ellos son: las relaciones humanas, lo social, la metaliteratura, lo sensorial ("la muerte tuvo un sabor amargo y un olor a tierras sin surcos", aparece en "La hoja extranjera"; "sonidos de columpios", en "El Olvidón"). Otro es el pensamiento filosófico: “¿de dónde vendríamos?”, pregunta en el relato "En busca del galeón", o la bella metáfora "sus ojos de hucha vieron en los míos dos manecillas que giraban hasta poner en hora su propio reloj del tiempo", en "Fruta desperdiciada". Similar fuerza tiene "los ojos son el mapa del tiempo", donde reconocemos al autor de "Frases en el muro".
En cuanto a otras cuestiones técnicas, llaman la atención principios como "Este es el final de la historia. Ahora todo queda en tus manos, seas quien seas", de "El heredero"; o este otro de "La hoja extranjera": "Ocurrió al tomar mi primer... (pincha aquí para ver el texto completo y seguir leyendo)
Comparto con Ricardo la visión de la literatura como un proceso especial de comunicación, una búsqueda de belleza con un código que se distingue de la lengua cotidiana. Me sorprenden gratamente sus giros coloquiales, los "codazos al lector" –los guiños buscando su complicidad–. Un rasgo importante que se percibe en sus creaciones lo señala con esta afirmación: "tengo un aprecio especial por los textos literarios que permiten participar al lector en su interpretación personal".
La mezcla con otras artes aparece en sus relatos, en algunos aplica el "zoom cinematográfico" (por ejemplo: "soltar los dedos del tirador uno por uno", en "El rizo de Ventura" o "parado ante la puerta vecina se pasó la mano por el pelo, y apretó el timbre", en el final de "La ausencia"). Varias películas sirven como fuente de inspiración y algunas canciones como "excusas inspiradoras". Uno de los relatos parte de observar una pintura; se trataría de su versión posmoderna del tópico de Horacio "ut pictura poiesis" (la poesía como la pintura). El diálogo entre las artes influye en su discurso. A veces en forma de juego.
Demuestra su maestría en el "arte de narrar" por diversos caminos: seduce con símbolos (bibliotecas, laberintos en los que nos perdemos, papeles que taponan una herida…), consigue un ritmo peculiar con repeticiones, cuida la atmósfera para crear en ocasiones "un tinte irreal", provoca extrañamiento (por ejemplo en el relato titulado "Fronte": "tornillos que a su vez liberaron sillas […] únicamente la carpa se le atragantó"). Aparecen muchos hallazgos literarios que consiguen sorprender al lector; algunos inicios son reveladores, como en "La ausencia": "las vacaciones son obligatorias".
Además aparece un cierto culturalismo: la vieja idea del drama como algo bello, la unión de sabiduría y estética, el juego con los clásicos y la Biblia como pilares de la Modernidad... Así como un nutrido trasfondo literario (con numerosos homenajes a sus "héroes”, como Cortázar, Borges, Henry James…) y filosófico (el pensamiento o la identidad).
Si nos centramos ahora en los temas, vislumbramos que la heterogeneidad es un rasgo fundamental. Algunos de ellos son: las relaciones humanas, lo social, la metaliteratura, lo sensorial ("la muerte tuvo un sabor amargo y un olor a tierras sin surcos", aparece en "La hoja extranjera"; "sonidos de columpios", en "El Olvidón"). Otro es el pensamiento filosófico: “¿de dónde vendríamos?”, pregunta en el relato "En busca del galeón", o la bella metáfora "sus ojos de hucha vieron en los míos dos manecillas que giraban hasta poner en hora su propio reloj del tiempo", en "Fruta desperdiciada". Similar fuerza tiene "los ojos son el mapa del tiempo", donde reconocemos al autor de "Frases en el muro".
En cuanto a otras cuestiones técnicas, llaman la atención principios como "Este es el final de la historia. Ahora todo queda en tus manos, seas quien seas", de "El heredero"; o este otro de "La hoja extranjera": "Ocurrió al tomar mi primer... (pincha aquí para ver el texto completo y seguir leyendo)
Foto: Marián Lucas Rodríguez
lunes, 28 de julio de 2014
Mariete Estudios sobre "Relatos con abrelatas"
Book trailers de un amigo:
El lanzamiento mundial
El "cómo se hizo"
lunes, 21 de julio de 2014
Artículo en la revista ACUA
Publicado en el número 21, mayo/junio 2014, de la revista cultural ACUA.
Ricardo Guadalupe con ACUA en el Café del Infante
....“Mi padre me pidió como último deseo volver a ver Ituina”, así comenzaba a narrar uno de los relatos del libro el cuentacuentos Toni Álamo. Presentaba yo el libro “Relatos con abrelatas” en el Café del Infante, el pasado 24 de abril. Y confieso que aproveché la narración de Toni para saborear el momento y detenerme en el buen número de caras amigas que me arropaban. Empezando por Juan Manuel y Juan Carlos, de la Asociación Cultural ACUA, que organizaron la presentación. Siguiendo por Teresa Sorozábal, directora de la biblioteca municipal, de la que además habían venido varios miembros de su club de lectura. Sin olvidar a don Antonio Carreira, que tuvo la gentileza de asistir sólo un día después de que dieran su nombre a una de las salas de lectura de la biblioteca. También reparé en la hermana de Teresa Moreno, la coordinadora del club de lectura del Centro de Mayores, al que pertenecen los deportistas y simpáticos integrantes del grupo Andarines en quienes de igual forma puse los ojos. La escritora Luz Macías, excompañeros del club de ajedrez, mi madre, mi pareja, amigos del instituto… Todos escuchaban el relato “Ituina” y por todos brindé con la copa de vino a la que tan generosamente nos invitó Marisa Becerril. No me quiero olvidar de Enrique Cienfuegos, quien difundió el acto allende las redes sociales. Como no me quiero olvidar de este 24 de abril, fin de fiesta del Día del Libro, en el que vi brillar en la mirada de cuantos me rodeaban las luces de Villaviciosa de Odón, nuestra Ituina particular.
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