Mostrando entradas con la etiqueta Palabras literarias. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Palabras literarias. Mostrar todas las entradas

miércoles, 25 de mayo de 2016

Reseñado por Enrique Gallud Jardiel

Publicado el 18/05/16 en el blog Humoradas: http://humoradas.blogspot.com.es/2016/05/resena-de-palabras-literarias.html

«Palabras literarias», de Ricardo Guadalupe. Editorial Octaedro.

Nadie negará a estas alturas el poder inconmensurable de la palabra. Yo soy un cinéfilo empedernido —nada tiene que ver una cosa con otra— pero no tengo reparo en afirmar, en contra del tópico, que una palabra vale más que mil imágenes, por lo que pueden estimular y poner a trabajar a la imaginación humana, que es el alimento del alma. Fue el cardenal Richelieu quien dijo aquello de «Dadme seis líneas escritas de su puño y letra por el hombre más honrado y encontraré en ellas motivo suficiente para hacerlo encarcelar». Las palabras valen. Las palabras comprometen. Las palabras significan.

Ésta es la razón de mi entusiasmo por las combinaciones de palabras y por los juegos que con ellas se pueden hacer. Soy un gran aficionado a la retórica, pero poco aficionado —lo reconozco— a los que escriben libros de retórica, que suelen ser señores muy sesudos que emplean ejemplos tomados de Horacio, Ovidio o uno de esos señores pesados.

Por eso me ha gustado tanto y recomiendo con entusiasmo este libro de Ricardo Guadalupe —que condujo un programa de radio sobre este tema—, donde el autor nos habla de todas esas cosas maravillosas que se pueden hacer con los vocablos: jitanjáforas, binomios fantásticos, lipogramas, acrósticos, palíndromos, quiasmos, y otras combinaciones lingüísticas, muchas de ellas con nombres griegos dificilísimos pero muy divertidas, que convierten a los textos que las usan en algo extremadamente placentero.

Este libro tiene dos cualidades supremas en literatura: la claridad y la amenidad. Se explican al detalle todos estos procedimientos de la manera más directa y sintética que hallarse pueda —algo muy complicado, pues lo que se lee con facilidad se ha escrito con gran dificultad— y se ilustran con ejemplos acertadísimos, muy explicativos y, por si esto fuera poco, generalmente divertidos y de gran claridad. Y, por último, se le propone al lector en cada sección que juegue él también con la figura que se ha descrito, se le invita a participar en un proceso creativo e intelectual para mejora de sus procesos mentales.

Los amantes de las palabras y del idioma no deben dejar de hacerse con este estupendo libro.


martes, 18 de septiembre de 2012

Entrevistado por María Solís

Entrevista realizada en diciembre de 2010 por la poeta María Solís (http://eldobledeldentista.blogspot.com.es/), con ocasión de la presentación en Madrid del libro “Palabras literarias”.

María Solís: ¿Cómo surgió el libro?

Ricardo Guadalupe: A partir de 300 palabras. Concurso de microrelatos en El Planeta de los Libros, máx. 300 palabras. Gané con "El rizo de Ventura". Nieves Martín, de Radio Círculo, me ofreció (aún no sé por qué, se le cruzarían los cables, porque no soy filólogo ni lingüista) la sección "Las palabras". Aparte del título tenía entera libertad para lo que quisiera. Creo que pretendían que hiciera algo similar a Álex Grijelmo en Radio Nacional. Yo pretendía hablar más de las técnicas de escritura, de cómo la palabra da forma al pensamiento.

M.S.: ¿Cómo se te quedó el cuerpo cuando te dijeron que el programa iba a ser por la radio, a ti que nunca habías hecho radio ni nada parecido? ¿Te preparabas de algún modo o....? ¿Cómo fue la primera experiencia? Porque tú habías escrito, pero nunca habías hablado en público de esta manera.

R.G.: Yo no entraba desde el estudio de radio porque coincidía el inicio del programa con el final de las clases en la Escuela de Letras y no me daba tiempo a llegar. Entonces lo que hacía era meterme en el coche que tenía aparcado en la Cuesta de la Vega y entrar en el programa a través del móvil. Eso generó situaciones muy curiosas, porque la Cuesta de la Vega por la noche es la cuesta de muchos amantes, la cuesta de indigentes, la cuesta de vigilancia policial, la cuesta de gente que va y viene de la ópera, por ejemplo. Además, yo me ponía en la parte de atrás del coche para tener más espacio. Una vez fui enfocado por un coche policial pensando que, no sé, que quizás estaba haciendo alguna guarrada... Otro día me pasó que después de un programa que me salió muy bien, o, bueno, yo pensé que me había salido muy bien, salí exultante del coche sin darme cuenta de que me había dejado las llaves dentro y cuando quise volver a entrar la puerta estaba cerrada. Inmediatamente llamé al seguro pero empezó a llover y me tuve que refugiar bajo el viaducto. Aquello estaba animadísimo. Indigentes con su tetrabrick pero también gente que yo pensaba que estaba de paso y que buscaban sus mantas y se echaban a dormir. Fue interesante como experiencia vital lo de entrar en la radio desde el coche.

M.S.: ¿Cuándo pensaste en hacer un libro con el contenido del programa? ¿Ya cuando estabas haciendo el libro o después?

R.G.: Pues yo me hago muchas películas, muchas cuentas de la lechera y cuando llevaba sólo dos programas ya estaba pensando en llegar a los 100, lo que no sabía era cuántos años representaba eso. Al final sólo estuve un año, en total fueron 34 o 35 programas, pero sí, desde el principio pensé que aquello podía tener forma de libro o manual de apoyo para gente a la que, como a mí, le interesara la escritura creativa.

M.S.: ¿De todas las palabras, te quedarías con alguna en especial?

R.G.: En cuanto a palabras, ya lo sé, suena a tópico, pero es que es verdad que cada palabra tiene su aquel, ¿no?, y además su aplicación a situaciones y a personas. Hay personas que relaciono con la elipsis y hay personas que relaciono con la sinestesia, otras con el caligrama. Últimamente veo palabras por todas partes. Me gusta especialmente la palabra jitanjáfora, la más musical de todas. Sí, me quedaría con esa.

M.S.: ¿Cuál fue tu mejor programa?

R.G.: El mejor fue el... (pincha aquí para ver el texto completo y seguir leyendo)



martes, 12 de julio de 2011

Recomendado por Ramón Irigoyen

Publicado en el periódico Diario de Navarra, el lunes 11/07/11.
Y en la página web de Ramón Irigoyen: www.ramonirigoyen.com


PASTOR, ALONSO Y GUADALUPE

VEO en Madrid los encierros por la tele y, cuando suena el cohete, la estampida de los toros despierta mis sueños. Me imagino a mi padre corriendo el encierro, como así fue, hasta una edad ya avanzada. Recuerdo aquellos días, ya tan lejanos, en que vi a Hemingway en distintos lugares de Pamplona, y corro un tupidísimo velo ante otros recuerdos que son tan íntimos que no me los cuento ni a mí mismo. De estas ensoñaciones sanfermineras me saca un excelente libro: El castellano hablado en La Rioja, de José María Pastor Blanco, publicado por Ediciones Emilianenses. ¿Hay un libro más recomendable que este para combatir la resaca sanferminera?
....Ricardo Guadalupe me dice que su libro Palabras literarias, publicado por Octaedro y bendecido por el magnífico prólogo, El escritor y las palabras, de Ángeles Lorenzo Vime, es el libro que, con su definición de términos retóricos como acróstico, aliteración, elipsis e hipérbaton, nos cura supremamente de los estragos del alcohol y que, por tanto, debería recomendar en primer lugar. Además aduce la razón de que los profesores de colegios e institutos recomiendan Palabras literarias a sus alumnos. Dejemos la lucha por el primer puesto del podio para Fernando Alonso que por fin se ha impuesto en la fórmula 1 frente a Vettel y demos la auténtica razón de su triunfo. ¿Por qué por fin se ha impuesto Alonso en el Gran Premio de Gran Bretaña? Él mismo lo acaba de decir tras su llegada a la meta. Fernando acaba de triunfar porque, la víspera de la carrera, en la noche del sábado al domingo, leyó en voz alta algunos fragmentos del magnífico prólogo de José María Pastor Blanco a El Castellano hablado en La Rioja y memorizó más de 400 voces de las 24.000 palabras específicas del hablar riojano y no generales en el castellano común, que reúne este libro. Un piloto tan inteligente como Alonso, al darse cuenta de que la tecnología de Ferrari está por debajo de Red Bull, si quería triunfar, no tenía más remedio que encomendarse a la filología. Alonso ha corrido farfullando furiosamente palabras riojanas como “barbuta, cañamén, hurraño, ortuña, pujavante y teguillón” y le ha birlado el triunfo a Vettel, que ha demostrado que en vocabulario riojano anda muy flojillo. Vettel no sabe ni siquiera que “roñaulí” significa en riojano “individuo poco desarrollado”.
RAMÓN IRIGOYEN

viernes, 17 de junio de 2011

Entrevistado en MundoPalabras

Publicado el 13/06/11 en el portal literario MundoPalabras: http://www.mundopalabras.es/

Entrevista al escritor y profesor Ricardo Guadalupe

Ricardo Guadalupe (Madrid, 1974). En 2009 deja su trabajo como redactor de discursos políticos y emprende diversos proyectos literarios. El primero en ver la luz es el libro de divulgación sobre el lenguaje Palabras literarias (ed. Octaedro, 2010), fruto de un año de colaboración en el programa El planeta de los libros, de Radio Círculo. Se traslada a Málaga, donde monta el taller de escritura creativa Las palabras del escritor. Paralelamente es uno de los impulsores de la revista cultural Terral, de la que es columnista. En Granada, publica el ensayo De la oscuridad a la luz a través de la escritura, en la colección especializada La última canana de Pancho Villa. Y en Valencia, donde vive actualmente, forma el grupo de narradores orales Personas-libro de Valencia, dentro del Proyecto Fahrenheit 451.

MundoPalabras: Empecemos por una pregunta difícil: defina a Ricardo Guadalupe, el escritor.

Ricardo Guadalupe: Un apasionado, un idealista, alguien que se crea a sí mismo en cada palabra sin por ello renunciar a las raíces. Escribiendo me siento libre al 100%, aunque eso suponga una lucha continua con mis fantasmas.

M.P.: ¿Por qué y cuándo empezó a escribir?

R.G.: En el instituto. Escribía cosas sueltas. Trataba de explicarme el mundo.

M.P.: Usted es un amante de las palabras, como demostró con su obra de divulgación Palabras literarias ¿Por qué dejó de redactar discursos políticos? ¿Acaso no le gustaba lo que significaban esas palabras?

R.G.: El poder de la palabra es inmenso, lo pude comprobar en el terreno político. Pero no soy una persona gregaria, lo reconozco. Tarde o temprano tenía que llegar el día en que dejara de escribir para otros y tomara la responsabilidad del rumbo y la autoría de mis textos.

M.P.: Por cierto, háblenos de Palabras literarias. ¿Cómo surgió la idea de un libro tan original? ¿Qué es y a quién va dirigida la obra?

R.G.: Va dirigido a quien reconozca, ya sea por convicción o por sospecha, el valor de la palabra, con todo lo que ello conlleva. Escritores, oradores, enamorados, artistas y así un largo etcétera de personas que ya sepan que necesitamos comunicarnos los unos con los otros como el comer. A todos ellos va dirigido. Y en cuanto a cómo surgió, fue en un programa de radio, ahí empecé a compartir con los demás aquello que iba observando en los libros de los grandes maestros de narrativa y poesía.

M.P.: Usted es también autor de varios relatos que pronto verán la luz en un recopilatorio titulado Tienes mi palabra ¿Qué encuentra de seductor en los relatos, un género con una aceptación mucho menor que la novela?

R.G.: Una novela no es sino una colección de relatos interconectados, así que el relato es la esencia misma de la narrativa. Va directo al fondo del asunto, no se anda con rodeos.

M.P.: Háblenos ahora de su forma de trabajar los relatos: ¿Cómo crea la historia?, ¿toma notas?, ¿la esquematiza?, ¿realiza un borrador previo?, ¿cómo da vida a sus personajes?, ¿cuáles son sus manías como escritor?

R.G.: Necesito tener todo bajo control. No digo que sea lo más aconsejable, ni mucho menos. Me encierro en una compleja red de personajes, escenas, documentación y fichas que yo mismo he creado. Puede que lo haya heredado de mi época de ajedrecista. No muevo una pieza sin antes pensar en el siguiente movimiento.

M.P.: Como también es profesor de escritura, dé a quienes nos están leyendo un par de consejos para escribir buenos relatos.

R.G.: Leer mucho, fijarse en los grandes y escribir, escribir hasta ir dando con un estilo propio. Para ello es necesario concederse un tiempo y una rutina constante. Y no desesperar ni siquiera porque no desesperas, como dijo Kafka. La ardua tarea de domesticar el lenguaje y lograr que las palabras sean nuestras aliadas es una carrera de fondo.

M.P.: ¿Qué es para usted lo más gratificante de escribir?

R.G.: Precisamente eso, lograr ver en palabras mis sentimientos e ideas.

M.P.: ¿Y lo más frustrante?

R.G.: Para mí la escritura es una adicción. De modo que, igual que ocurre con otras adicciones, la escritura absorbe tiempo y da lugar a cuadros de dependencia. Lo cual puede causar frustraciones si no se atienden como es debido otros quehaceres del día a día.

M.P.: ¿Escribe para usted mismo o lo hace “pensando” en los demás?

R.G.: A ver. Una cosa es hacer interesante y atractiva tu historia y otra muy diferente moldearla a gusto del consumidor. Aquel que escribe pensando en que le guste a este o que no le moleste al otro no es escritor. Así de claro. Un escritor se expresa en carne viva, sin tapujos, pese a quien pese. Ante todo hay que ser auténtico. Hay que ser verdad.

M.P.: ¿Es muy difícil publicar? Muchos de los que leen esta entrevista sueñan con ello.

R.G.: En mi opinión lo difícil es escribir una obra redonda. Una vez conseguido lo más difícil, lo otro es cuestión de moverse. También ayuda buscar apoyos y tener una estrategia comercial. Requiere tiempo. Pero insisto, lo difícil es lo primero.

M.P.: ¿Pero ha de ser publicar el objetivo de todo escritor?

R.G.: Yo no escribo un diario, escribo para comunicar. Y el modo de llegar al mayor número de personas posible es publicando.

M.P.: La verdad es que viendo su espléndido currículum literario una no sabe por dónde seguir preguntando… Escritor, columnista, ensayista, locutor, profesor de escritura, narrador oral… Seamos generales, las palabras son lo suyo. ¿Cómo han afectado a su vida?

R.G.: Totalmente. No sólo a nivel profesional. Para mí la escritura es un motor de vida. Me ha hecho más observador, más inquieto, más atrevido, más, por qué no decirlo, sabio. En definitiva, me ha mostrado el camino para ser más yo.

M.P.: Por cierto, ¿qué es el Proyecto Fahrenheit 451? No tendrá algo que ve con el gran Ray Bradbury, ¿verdad?

R.G.: Bradbury nos habla en la novela “Fahrenheit 451” de un mundo en el que se queman los libros. Sin embargo éstos perviven gracias a un grupo de personas que los memorizan, resistiendo así a la prohibición. De la idea de esta novela surge el Proyecto Fahrenheit 451, también llamado “Personas-libro”. Nuestra actividad consiste en memorizar textos literarios y narrarlos después en público. De esa manera promovemos la lectura y la libertad, puesto que por desgracia también en el mundo real se prohíben y queman libros.

M.P.: Háblenos de su ensayo De la oscuridad a la luz a través de la escritura. ¿Pretende dar alguna lección terapéutica del uso de las palabras?

R.G.: En situaciones límite la escritura es un medio para tratar de dar cierto orden al caos. O al menos es una vía para canalizarlo y que no te estalle en la cabeza. Pero además forma conciencias. A golpe de tecla se puede llegar a penetrar en los infiernos del alma para descubrir lo sagrado. Y entonces uno es capaz de transcender esas situaciones y transcenderse, crecer, ver la luz hacia donde seguir caminando.

M.P.: Diccionario de intuiciones y Tienes mi palabra, las próximas obras que va a publicar. Cuéntenos con detalle qué encontraremos en ellas.

R.G.: Ni siquiera los títulos son aún definitivos. Son libros que saldrán publicados entre finales de este año y principios del que viene. Pero todavía queda revisarlos, prologarlos, maquetarlos,… Lo que sí puedo adelantar es que el primero que mencionas será de corte filosófico y el otro de relatos y poemas.

M.P.: ¿Y después?

R.G.: Mi siguiente propósito será publicar la novela que estoy escribiendo.

M.P.: ¿Qué autores han influido en su obra?

R.G.: Principalmente Louis-Ferdinand Céline. Son once los libros que he leído ya de él, algunos de ellos descatalogados. En Céline encontré el estilo, la voz narrativa que buscaba para escribir. Y mientras le leía me ha acompañado como ningún otro autor. Leerle me ayudó a aceptarme como persona. Su obra representa para mí la magia inigualable del arte de la literatura, aquella en la que alguien inadaptado, sin rumbo ni fe, como era mi caso, encuentra que no está solo en el mundo, que los más íntimos tormentos e incertidumbres pueden ser también los de otro.

M.P.: Díganos un autor actual que le guste. ¿Por qué?

R.G.: Julio Llamazares. Es un escritor comprometido con su tiempo.

M.P.: ¿Y uno que no le guste? ¿Por qué?

R.G.: No me gusta ni la novela histórica ni la policiaca. Son géneros útiles para ampliar conocimientos y entretener, pero por lo general no comparten mi manera de entender la literatura.

M.P.: ¿Qué autores recomienda leer a los escritores noveles?

R.G.: Aquellos que les sirvan de ejemplo a la hora de trabajar la estructura y los elementos que su historia necesita. Me estoy refiriendo a aquellos autores de marcada técnica y oficio. Sus nombres están en las listas de libros recomendados de cualquier taller de escritura. Yo daré aquí los nombres de algunos de ellos: Scott Fitzgerald, Henry James, Chéjov y Salinger.

M.P.: Para cerrar la entrevista, ofrezca un consejo para los autores noveles.

R.G.: Sobre todo que crean en ellos mismos. Ya lo dijo Unamuno: Creer es crear.

lunes, 9 de mayo de 2011

Entrevistado por Ginés Vera

Publicado el 28/04/11 en el blog de Ginés Vera: http://ginesvera.blogspot.com/

Ginés Vera: Un buen día decides dejar tu trabajo, coger una excedencia, y lanzarte a la aventura literaria. ¿Qué te llevó a esta decisión y qué has vivido literariamente desde entonces?

Ricardo Guadalupe: Buscaba realizarme a través de la literatura, dar uso de cincel al bolígrafo, para quitarme capas y que saliera mi verdad. Lo que desde entonces he vivido, desde hace año y pico, ha sido la publicación de un libro (sabe a gloria ser autor, ser padre de algo), impartir el taller de escritura creativa Las palabras del escritor, colaborar en la revista cultural Terral y publicar el ensayo De la oscuridad a la luz a través de la escritura en una colección especializada.

G.V.: Palabras literarias es tu primer libro, que va más allá de lo que el título sugiere. Cuéntanos ¿qué es Palabras Literarias?

R.G.: Palabras literarias es un libro que tiene como objetivo ser práctico y útil para aquellas personas que quieran mejorar la comunicación con los demás, ya sea de forma escrita u oral. Por ello incluye tanto ejemplos literarios como coloquiales y propuestas para practicar las diferentes técnicas. Hay una cita de Joubert que resume bastante bien el espíritu del libro, dice así: “Antes de emplear una palabra hermosa, hazle un sitio”.

G.V.: He leído en tu blog una entrada sobre el guatemalteco Monterroso y su microrrelato El dinosaurio. ¿Qué opinas del subgénero del microrrelato y el microrrelato El dinosaurio en particular?

R.G.: El microrrelato es breve pero intenso, va al meollo del asunto y deja las interpretaciones de la historia para el lector, así que hace pensar, como debe ser. Otra ventaja es que se adapta perfectamente a los nuevos formatos tecnológicos, como Twitter o los sms’s, y a la velocidad de nuestros tiempos. En cuanto al microrrelato de Monterroso, me resulta formidablemente sugerente, muy estimulante para la imaginación, y no es fácil serlo con tan pocas palabras.

G.V.: También he visto que has llevado tus Palabras literarias por numerosos rincones de nuestra geografía. En cierto sentido me he visto identificado. ¿Es el recurso necesario para darse a conocer cuando se es un escritor novel sin apoyos de las editoriales?

R.G.: Si algo he aprendido es que un libro no se acaba con el punto final. Luego viene la búsqueda de apoyos que faciliten su publicación y sobre todo encontrar una editorial que apueste por el libro y su autor. Me siento muy afortunado de que una editorial como Octaedro apostara por mí. A partir de ahí aproveché todas las oportunidades que tenía a mano para presentar el libro y para darlo a conocer en los medios. En total han sido 17 presentaciones en 10 ciudades distintas.

G.V.: Hay un proyecto que me pareció interesantísimo cuando lo vi en la red. El proyecto Personas-libro, cuéntanos de qué se trata.

R.G.: En el mundo que describe Ray Bradbury en “Fahrenheit 451” no hay libros. Están prohibidos y la obligación de los bomberos es quemarlos. Sin embargo hay personas que se resisten y lo hacen aprendiéndose cada una de ellas un libro. Poco a poco organizan un plan llegando a ser miles las personas que llevan un libro en su mente. Basada en este libro, la organización “Personas-libro” anima a que cada persona memorice un texto literario, de la extensión que sea y del libro que libremente elija, y a que lo comparta con los demás narrándolo en público. Fortaleciendo así el vínculo de la palabra.

G.V.: Si estamos interesados en participar en este proyecto Personas-libro ¿a dónde podemos dirigirnos?

R.G.: Nos reunimos periódicamente con el objetivo de ensayar, darnos a conocer textos literarios y organizar actividades. En cada ciudad hay un coordinador. En Valencia, donde vivo actualmente, lo soy yo. Quien quiera informarse acerca de los próximos encuentros, ya sea en Valencia o en otra ciudad, puede escribirme al email ricardo.guadalupe.madrid@gmail.com.

G.V.: Cada escritor tiene sus motivaciones a la hora de escribir y de publicar, ¿cuál crees que es el mayor pecado literario del escritor novel?

R.G.: Querer contarlo todo en el primer libro. Lo cual convierte a menudo el proyecto en inabarcable, en inacabable. Otro pecado sería la falta de confianza y dejarse arrastrar por opiniones externas que le llevasen a escribir no a su gusto sino al gusto de otros.

G.V.: Partiendo de la novela Farhenheit 451 si tuvieras la oportunidad de salvar sólo a cinco libros de la quema de todos los libros de la humanidad, ¿cuáles serían?

R.G.: “Viaje al fin de la noche”, de Louis-Ferdinand Céline, “En el camino”, de Jack Kerouac, “El gran Gatsby”, de F. Scott Fitzgerald, “El guardián entre el centeno”, de J. D. Salinger y “El jardín de los Finzi-Contini”, de Giorgio Bassani.

G.V.: Dime qué piensas de la famosa cita de Heinrich Heine: “Allí donde se queman los libros, se acaba por quemar a los hombres".

R.G.: En mi opinión la literatura es la máxima expresión de libertad. En mi día a día vivo condicionado por numerosos factores, pero cuando escribo literatura cuento lo que me viene en gana y doy rienda suelta a mis emociones. Cuando prohíben los libros, cuando los queman, están tratando de cortar las alas a nuestro espíritu. Y si una persona no tiene espíritu con el que volar, con el que soñar, deja de ser persona.



lunes, 25 de abril de 2011

Entrevistado en Televisión Sur Madrid

"Palabras literarias" en televisión:

Entrevistado por Lidia Abán, el 24/03/11.


2ª parte de la entrevista.

lunes, 18 de abril de 2011

Fotos Presentaciones en Valencia y Villaviciosa de Odón

Presentaciones de "Palabras literarias" en imágenes:

En Café del Infante, Villaviciosa de Odón, el 24/03/11.


En Kaf Café, Valencia, el 10/03/11. Me acompañan las Personas-Libro de Valencia.


En Café Rayuela, Valencia, el 12/02/11.


En Bibliocafé, Valencia, el 04/02/11.

lunes, 11 de abril de 2011

lunes, 4 de abril de 2011

Entrevistado en Televisión Marbella

"Palabras literarias" en televisión:

En el programa Más Cosas, con Cristina López, el 25/02/11.


Para los Informativos en el Ateneo de Marbella, el 24/02/11. Redactor: Salvador Laguna.

lunes, 28 de marzo de 2011

Fotos Presentaciones en Andalucía

Presentaciones de "Palabras literarias" en imágenes:

En Sevilla, en el Centro Cultural Ángel Leiva, el 04/03/11.


En Málaga, en la Librería Luces, el 25/02/11.


En Marbella, en el Ateneo, el 24/02/11. La novelista María Cabrillana de Rivas introduce la presentación.


En Granada, en el Museo Casa de los Tiros, el 17/02/11. Me acompaña la poeta y filóloga Silvia Gallego.

lunes, 14 de marzo de 2011

Entrevistado en Diario Sur

Publicado en Diario Sur, el 24/02/11.

Ricardo Guadalupe, escritor: «Los recursos del lenguaje a menudo se utilizan para manipular al otro»

El autor defiende que toda palabra, y con más motivo si es hermosa, necesita su sitio para facilitar la comunicación


MARBELLA. Llevaba trabajando nueve años como funcionario de la Comunidad de Madrid, cuando decidió cogerse una excedencia para dar rienda suelta a su vena de escritor. Ricardo Guadalupe (Madrid, 1974) acaba de publicar su primer libro 'Palabras literarias'. Un texto que presenta esta noche en Marbella y que desvelará al lector multitud de curiosidades y anécdotas sobre el empleo de los recursos literarios. Un campo que da para mucho, también para arrancar alguna que otra sonrisa. Guadalupe lo ha demostrado.

-¿Qué se va a encontrar el lector en 'Palabras literarias'?

-Se trata de un libro de recursos literarios y técnicas de escritura. Pero no empleo únicamente ejemplos de escritores sino también ejemplos coloquiales del día a día, puesto que a menudo los utilizamos sin saberlo, tanto para relacionarnos con el otro, como para convencer, pedir un aumento de sueldo, enamorar,...

-¿Cuáles son esos recursos que utilizamos tanto?

-La lítotes, por ejemplo, que denomina a los rodeos con que nos andamos en ocasiones para no llamar a las cosas por su nombre sino darlas a entender de forma indirecta. Este recurso nos lo hemos podido encontrar en alguna tienda: «El precio es ligeramente elevado», nos dicen, «más bien alto». Las palabras ligeramente y más bien nos preparan para lo carísimo del producto, ¿verdad?

- ¿Tiene el texto un fin didáctico?

-La editorial que lo ha publicado, Octaedro, está especializada en libros sobre educación. Así que sí, tiene un fin didáctico. Lo que me propuse con 'Palabras literarias' es que aprendamos a manejar mejor los recursos del lenguaje. Y también a reconocerlos, porque a menudo se utilizan para intentar manipular al otro, y eso es importante detectarlo. Se lo digo yo, que he trabajado en política.

-La idea del libro se cuece en un estudio de radio ¿cómo fue este proceso?

-Fue en el programa 'El Planeta de los Libros', de la Radio del Círculo de Bellas Artes de Madrid, donde estuve colaborando semanalmente durante un año y para el que preparé los contenidos que están recogidos en él. Allí los decía a viva voz, luego quise que estuvieran también disponibles en papel, en formato libro.

-¿Cómo llega usted, un funcionario de la Comunidad de Madrid, a colaborar en el programa?

-Tuve la suerte de ganar un concurso literario de la radio y eso fue lo que me llevó a colaborar después en dicho programa con la sección 'Las palabras'. Un relato que era en realidad un microrrelato, tenía tan solo 300 palabras, fue el que unos años más tarde dio como resultado este libro.

-¿Cómo se estructura la obra?

-Los recursos están ordenados alfabéticamente, lo que ayuda a localizarlos. Y están acompañados por un subtítulo que nombra los efectos que causan en las palabras, no en nosotros, en las palabras. Porque esos recursos consiguen que haya palabras que, haber cómo les suena esto, que rían, que tengan música, palabras que estén aunque no lo parezca, que inspiren, que sean capicúas, y, bueno, así un largo etcétera.

-Cuénteme alguna de las curiosidades que recoge

-Al hablar del lipograma cuento el caso de una novela que no contiene en ninguna de sus más de trescientas páginas ni una sola 'e'. Se titula 'La disparition' ('La desaparición'), como desaparecida está la letra 'e'. Un lipograma es un texto en el que falta alguna letra del alfabeto. Esto no tendría nada de original de no ser porque un lipograma lo que es en realidad es un juego de palabras, ya que esas letras se omiten adrede, y cuanto más comunes sean, como en español sería el caso de las vocales 'a' o 'e', pues tanto mejor. Más dificultad tendrá el juego y más mérito también. Y aún hay casos más curiosos, el británico Giles Brandreth llegó a escribir una versión de 'Hamlet' sin la letra 'i'. De manera que el famoso 'that's the question' que sigue a 'to be or not to be' lo sustituyó por 'that's the query' (un query en base de datos es una búsqueda)

-¿El uso excesivo de recursos puede hacer pedante un texto?

-Le voy a contestar con una cita que incluí al principio del libro porque resume en gran parte su espíritu. Es de Joubert y dice: 'Antes de emplear una palabra hermosa, hazle un sitio'. Y así es ¿no?, toda palabra, y con más motivo si es hermosa, necesita de su contexto, de su sitio. De esa forma daremos más sentido a esa palabra, cuidaremos más la comunicación, facilitaremos que el otro reciba la belleza de esa palabra y de paso evitaremos resultar repipis.

NIEVES CASTRO

lunes, 7 de febrero de 2011

Entrevistado por Escuela Contemporánea de Humanidades

Publicado en la web de la Escuela Contemporánea de Humanidades, el 01/02/11.

Ricardo Guadalupe
La vida después de la ECH


Soy Ricardo Guadalupe, un funcionario de la Comunidad de Madrid que está de excedencia porque quiere llevar adelante sus proyectos literarios.

Cuando entré en la ECH trabajaba de redactor en un gabinete político, entre otras cosas escribía discursos para un político. Por eso me interesé por el curso "Lenguajes del Poder". Además, coincidió que una compañera del trabajo había tenido de profesor en la carrera a Juan Luis Conde y le admiraba profundamente.

Del curso aún recuerdo como si fuera ayer la clase magistral que impartió Juan Luis sobre el discurso de Cicerón "En defensa de la ley Manila". Lo diseccionó con la precisión y pasión de un relojero artesano consciente de tener en sus manos una obra maestra escrita para la posteridad, escrita, de alguna manera, para nosotros. ¿Quién dijo que escribir no requiere de técnica? Cicerón demuestra que la técnica y la estructura aplicadas a la palabra escrita pueden ser las más contundentes de las armas. Por lo demás, recuerdo con mucho agrado las tertulias que el propio Juan Luis promovía después de clase en una cervecería cercana. Y siento que aún le podía haber sacado mayor provecho al curso (mis apuntes estaban repletos de ideas que me hubiera gustado desarrollar) si no llega a ser por lo exigente de mi horario de trabajo, que abarcaba incluso fines de semana. Pero con todo y con eso el curso afianzó mi pulso y aportó a mis discursos una dirección más clara, más certera.

Lo siguiente que pasó fue que me cansé de escribir para otros y quise emprender mis propias creaciones literarias. Y seguro que aquel curso contribuyó a reunir la seguridad necesaria para finalmente tomar esa decisión. A día de hoy no me arrepiento, es más, estoy disfrutando de los meses más felices de mi vida, volcado como estoy en el amplio, amplísimo mundo de lo literario. Y recogiendo además algunos frutos que me dan confianza para continuar este camino. Posiblemente el más especial de todos ellos haya sido la reciente publicación de mi primer libro por parte de la editorial Octaedro. Se llama "Palabras literarias", y en él está el trabajo que durante un año preparé semanalmente para el programa El Planeta de los Libros, de Radio Círculo, la radio del Círculo de Bellas Artes de Madrid. En sus páginas podéis encontrar técnicas del lenguaje que a mí me han sido muy útiles, no sólo a la hora de escribir sino también a la hora de comunicarme con los demás, ya fuera en el trabajo, con los amigos o con la pareja.

Y ahí sigo y seguiré, tratando de publicar otros tres libros que tengo escritos, tratando de acabar la novela (el gran disparador que trajo consigo todo lo demás), potenciando también mi nueva faceta de narrador oral (que descubrí gracias al colectivo Personas-Libro), incluso atreviéndome a impartir algún taller literario (para compartir así algo de la ilusión y el conocimiento que yo a mi vez he recibido en cursos como el que antes mencionaba de la ECH).

Mi sincero agradecimiento a la ECH por darme la posibilidad de escribir estas líneas y mi reconocimiento a su gran labor y contribución en favor de la cultura y el pensamiento. Mi felicitación asimismo a su asociación de alumnos, Acubo, que facilita que el vínculo entre la ECH y sus alumnos se mantenga siempre vivo.

La imagen que para mí representa la ECH es el autorretrato de Francis Bacon, que a mí me evoca el estremecimiento que se experimenta una vez te has asomado al abismo de lo inconmensurable.


lunes, 24 de enero de 2011

Entrevistado por envillaviciosadeodon.es

Publicado en el portal de información local envillaviciosadeodon.es, el 15/12/10.

El villaodonense Ricardo Guadalupe nos cuenta cómo llegó a publicar su primera obra literaria
"Palabras literarias" es el título de su libro


Villaviciosa de Odón se está convirtiendo en cuna de escritores. Ya son varios de nuestros vecinos los que se han lanzado a la aventura de publicar un libro. Y lo han hecho con éxito. La última noticia que nos llega es la de un joven de 36 años, ex alumno del Instituto Calatalifa y ex miembro del Club de Ajedrez de la localidad. Su nombre es Ricardo Castillo Ramos, y seguro que a más de uno de vosotros os suena su cara o habéis llegado a conocerle.

Recientemente ha sacado al mercado su primera obra literaria "Palabras literarias" bajo el seudónimo de Ricardo Guadalupe (Guadalupe era el nombre de su abuela) y nos hemos puesto en contacto con él para que nos cuente cómo se forma un escritor y qué pasos ha tenido que dar para cumplir este objetivo. Él mismo nos relata cómo la vida le ha conducido hasta el lugar que ocupa en la actualidad:

"Asistí en Madrid a diferentes talleres de escritura creativa, en los que me informaban de las convocatorias de algunos concursos literarios. En uno de ellos tuve la suerte de ganar. Se trataba del I concurso literario del programa El planeta de los libros, de Radio Círculo, la radio del Círculo de Bellas Artes de Madrid. El relato con el que gané fue El rizo de Ventura, de únicamente 300 palabras, puesto que 300 era el tope que marcaban las bases del concurso. Eso fue en el año 2005, y fue entonces cuando conocí a Nieves Martín, la directora del programa, quien me ofreció colaborar en el mismo llevando la sección Las palabras.

Y así lo hice semanalmente durante un año. Para ello me preparaba unos artículos sobre recursos y técnicas de escritura con ejemplos, tanto literarios como coloquiales, a los que añadía unas propuestas de participación. Asimismo, y a petición de Nieves, incluía un apartado de etimología, para quienes gustaran de saber el origen de las palabras que daban nombre a esos recursos. Dichos artículos los decía a viva voz en el programa, posteriormente lo que ocurrió es que me apetecía que estuvieran disponibles en papel, en forma de libro. Por ello busqué tanto apoyos como alguna editorial especializada en esos temas.

El primer apoyo vino por parte de Ángeles Lorenzo, escritora y profesora en los talleres de Escuela de Escritores, y que es autora de uno de los dos prólogos contenidos en el libro. El segundo prólogo lo escribió Francisco Muñoz Guerrero, Secretario General de la Fundéu BBVA, una fundación creada por la Agencia EFE, formada por filólogos y lingüistas del más alto nivel, y que atiende consultas sobre el lenguaje de periodistas, siendo un referente lingüístico para los medios de comunicación españoles. Ellos avalaron, con sus prólogos, la calidad del libro. Y la editorial que finalmente lo ha publicado ha sido Octaedro, especializada en temas educativos, y que lo incluyó en su colección Palabras en juego, cuya línea principal es explorar las enormes posibilidades creativas y recreativas del lenguaje.

En definitiva, y como podréis imaginar, todo ello me llena de satisfacción. Paralelamente, mi interés por la escritura también provocó cambios a nivel profesional. Yo trabajaba de funcionario en un organismo de informática de la Comunidad de Madrid. Cuando este organismo creó una revista de comunicación interna comencé a colaborar en ella, lo cual llevó a que unos años después entrara en un gabinete de prensa dependiente también de la Comunidad de Madrid, donde, entre otras cosas, redactaba contenidos para el portal madrid.org. Allí estuve cerca de tres años. Actualmente, desde hace algo más de un año, estoy de excedencia y volcado en la creación y escritura de una novela".


lunes, 17 de enero de 2011

Fotos Presentaciones en Málaga

Presentaciones de "Palabras literarias" en imágenes:

En el Castillo de Bil Bil, el 01/12/10. Introduce la presentación la concejala de educación Remedios Herrero.


En el Ateneo de Málaga, el 30/11/10. Introduce la presentación el escritor Salvador Moreno.


En la Biblioteca Benalmádena Pueblo, el 30/11/10.


En la Biblioteca Provincial de Málaga, el 29/11/10.


En Paréntesis, el 26/11/10. Introduce la presentación el director de Paréntesis y escritor Rafael Caumel.