viernes, 26 de septiembre de 2008

CATÁFORA / Las palabras con suspense

DEFINICIÓN

Empezaré sin suspense: Vamos a hablar de la catáfora, una palabra que ya tiene bastante suspense por sí sola. Y es que la catáfora consiste en no decir las cosas directamente sino anunciarlas y decirlas más adelante.

ETIMOLOGÍA Y EJEMPLO

Viene del griego, de los términos katá, que significa “hacia abajo” y pherein, que quiere decir “trasladar”. Así que su origen tiene que ver con su significado actual: La catáfora traslada más abajo, más allá, la parte principal del discurso.

Si decimos “Estos son mis principios: La honestidad y la sinceridad”, antes de nombrar los principios los hemos anunciado con el pronombre “estos”, habiendo creado de ese modo cierta expectativa.

EJEMPLOS LITERARIOS

En la literatura infantil, esos cuentos que empiezan por “Había una vez un niño…” nos están adelantando que se va a contar la historia de ese niño, pero es un niño que aún no conocemos, no en vano va acompañado por el artículo indeterminado “un”. Se trata por tanto de una catáfora.

También hay títulos literarios que son catáforas por sí solos. Por ejemplo, Antonio Machado tituló a un soneto suyo “Esto soñé”, anticipando así el contenido del soneto que comienza a continuación.

Otro ejemplo de catáfora es el siguiente poema de Federico García Lorca, que tiene casi forma de adivinanza: En la redonda/encrucijada,/seis doncellas/bailan./Tres de carne/y tres de plata./Los sueños de ayer las buscan/pero las tiene abrazadas/un Polifemo de oro./¡La guitarra! Es una catáfora porque se guarda la información más relevante para el final.

Daros cuenta cómo la catáfora hace que nos interesemos y busquemos esa información que se nos anuncia pero que los autores a veces no nos revelan hasta el final.

PARTICIPACIÓN

Me gustaría que me contárais aquellos relatos o novelas cuyo final más os haya sorprendido (para bien, se entiende). Seguramente estemos ante buenas catáforas. Yo, en mi caso, tengo muy presente el final del relato “La casa de Asterión”. En él Borges deja para el final una información clave, que además al mismo tiempo da un nuevo sentido a lo ya leído del relato hasta ese momento. Ese es el efecto de las catáforas más logradas.

6 comentarios:

Sakena dijo...

catáfora ... otra palabra que me has enseñado.
Eres la persona que más palabras me has enseñado últimamente, y eso que nos conocemos desde poco tiempo.

Catáfora ... nada más leerlo pensé en metáfora y catástrofe y me dije : "Será una metáfora catastrófica?".

De momento no sé qué decir en cuanto a libros y/o cuentos que más me han sorprendido, pero voy a pensármelo.

notre dame 2006 dijo...

Pues precisamente hace poquito he terminado de leer "El Dios de las pequeñas cosas", de la escritora india Arundathi Roy.
La catáfora está presente desde las primeras páginas del libro, pero el final está tan bien escrito y es tan impactante que invita a una segunda lectura.

saira dijo...

hola yo estoy estudiando español y me ha costado diferenciar entre anáfora y catáfora me podrias explicar con ejemplos

Ricardo Guadalupe dijo...

Hola saira, ¿de dónde eres?

Yo no soy profesor, pero te diré que la catáfora y la anáfora son justo lo contrario. Mientras que la catáfora te anticipa algo, y por tanto te hace seguir el texto hacia delante, la anáfora te remite a algo ya dicho, y por tanto te hace repasar el texto y volver atrás.

Por ejemplo, si yo digo “Escribir, eso es lo que me gusta” estamos ante una anáfora, porque para saber lo que me gusta tienes que ir al principio de la frase. La catáfora sería decir “Te diré lo que me gusta: Escribir”, porque lo que me gusta te lo digo al final.

Bueno, espero haberte ayudado, o al menos no haberte liado más.

Besos, y muchos ánimos con el español.

Niel dijo...

A mí me moló la peli de Memento... xD si tenéis ocasión echadle un vistazo. Hay una pedazo de Catáfora alucinante xD

Ricardo Guadalupe dijo...

Muy buen ejemplo. Memento es una de mis películas favoritas, porque trata de cómo la memoria nos condiciona la vida, además de reflejar muy bien nuestro instinto de supervivencia.

Y sí, efectivamente su final es alucinante, y da un nuevo sentido a toda la película. Algo así pasa también con la película El sexto sentido.

Gracias por el ejemplo de catáfora.