sábado, 18 de octubre de 2008

RETRUÉCANO / Las palabras de ida y vuelta

DEFINICIÓN

¿Qué os parece si probamos a volver el lenguaje del revés? Tampoco es tan difícil. Y como muestra tenemos el retruécano, que es la palabra de la que os quiero hablar; y que consiste en continuar una frase con otra en la que se repitan palabras de la primera pero en distinto orden. Aparentemente va a resultar que las dos frases se contradicen, pero sólo aparentemente. Veamos un ejemplo: Al decir el retruécano “Ni son todos los que están, ni están todos los que son” las dos frases se complementan, aunque es precisamente la aparente contradicción entre ellas la que nos hace pararnos a pensar qué se está queriendo decir.

EJEMPLOS

En el día a día escuchamos retruécanos en refranes como “El sabio no dice lo que sabe y el necio no sabe lo que dice” o “No llenes tu vida de años, llena tus años de vida”.

Y también en política y filosofía, donde se aprovecha la cadencia verbal del retruécano como técnica para comunicar un mensaje. Por ejemplo, el político y pensador indio Mahatma Gandhi dijo “No hay camino para la paz, la paz es el camino”. En filosofía, el chino Lao Tse sentenció “Las palabras elegantes no son sinceras; las palabras sinceras no son elegantes”.

Estos retruécanos son también aforismos, y bien serios, pero hay asimismo retruécanos realmente divertidos. Recordad si no esos chistes que empiezan por “No es lo mismo…”.

¿Qué no es lo mismo? Pues no es lo mismo “Una chica muy mona… que una mona muy chica” o “Un tipo apático… que un pato atípico”. Otro retruécano más, ¿Sabéis en qué se parecen un estafador y un encuadernador? Pues en que el encuadernador pega tela y el estafador te-la pega.

EJEMPLO LITERARIO

Vamos ahora con un ejemplo de retruécano literario: En “Alicia en el país de las maravillas”, el autor, Lewis Carroll, recurre al retruécano para reflejar ese mundo al revés en el que está Alicia. Fijémonos si no en un pasaje del capítulo “Una merienda de locos”. Dice así:

“—Entonces debes decir lo que piensas —siguió la Liebre de Marzo.
—Ya lo hago —se apresuró a replicar Alicia—. O al menos... al menos pienso lo que digo... Viene a ser lo mismo, ¿no?
—¿Lo mismo? ¡De ninguna manera! —dijo el Sombrerero—. ¡En tal caso, sería lo mismo decir «veo lo que como» que «como lo que veo»!
—¡Y sería lo mismo decir —añadió la Liebre de Marzo— «me gusta lo que tengo» que «tengo lo que me gusta»!
—¡Y sería lo mismo decir —añadió el Lirón, que parecía hablar en sueños— «respiro cuando duermo» que «duermo cuando respiro»!”

Yo he contado cuatro retruécanos.

4 comentarios:

ANA HIMES dijo...

Nada más que aprender y aprender con tu blog, me encanta, de verdad Ricardo!!

Muchas gracias por el último comentario en mi blog, me hizo mucha ilusión...
Si quires puedes pasarte si quieres de nuevo, tengo nueva entrada... ;-)

Un beso

ANA HIMES dijo...

(Respuesta a coment de mi blog):

Ricardo, has escuchado el tema "The Henney Buggy Band"? ese puede que te enganche un poco más, jeje

Un besito

CINTHYA dijo...

oye gracias ahi t dejo otro retruecano por si no lo sabias,,, ..en ke se parece,,la mujer al dolar?..
la mujer sube a tender
y el dolar? tienda a subir juajua
gracias, k por ahi leyendo tu blog, recorde este,,
suerte..seguire leyendo tu blog

(y ya sé , tengo mala ortografía )

Ricardo Guadalupe dijo...

Gracias a ti por el retruécano, je, je. Por cierto, ¿qué haces tú por el mundo de los los vivos? ¿has decidido quedarte un rato más por aquí como yo? Mantenme al tanto de todos modos si se vuelve a organizar una fiesta por los mundos de ultratumba...
Besos