viernes, 13 de marzo de 2009

Una oración de los vivos, de Ben Okri (fragmento narrado)



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Comentario: Recuerdo el festival de la ONG “Dar Es Salaam” para el que interioricé este texto, como también recuerdo a los artistas africanos que actuaron aquel día y que mostraron en diferentes facetas la rica personalidad del continente negro. Y así, entre recuerdo y recuerdo, me doy cuenta de lo poco que conocemos las tradiciones y culturas de nuestros vecinos africanos. Sin ir más lejos, no es precisamente abundante la literatura de ese origen que se comercializa en las librerías europeas, sino más bien escasa, muy escasa.

En cambio, obviamente, sí que tiene mucho que ofrecer, como son una mirada y un estilo propios, tal como pude comprobar al leer a un buen número de escritores africanos para elegir un fragmento que narrar en el festival. Así fue como descubrí la literatura de Ben Okri, extraordinario autor nigeriano al que sin duda marcó la guerra civil que vivió de niño.

El texto es duro. Pero disfruté narrándolo, sobre todo porque delante de mí tenía a gente de países como Mozambique o Tanzania que habían pasado por situaciones parecidas a las de Ben Okri, y eso hizo que la conexión fuera máxima. Cada vez que lo recuerdo, al menos por unos momentos, me siento africano.

10 comentarios:

ALMA dijo...

Todos, vivamos donde vivamos, hablemos el lenguaje que hablemos, tenemos algo que decir. Hablemos pues por aquellos que no pueden hacerlo.

Saludos

Esteban dijo...

¿no te sientes a veces como si lucharas solo contra todo?

Una brazo,

Esteban
http://champanporlastetas.soy.es

Gorocca dijo...

Qué declamación tan inmensamente bella Ricardo, entiendo cómo debías de sentirte entre esas gentes que tanta riqueza cultural poseen,no hemos aprendido a imitarlos, a vivir con más humildad, un error créeme. Un placer pasar por aquí,besos y un abrazo!

Poli dijo...

Hola amigo que me ha hablado desde la pantalla narrandome increíbles textos.
Y hoy sin poder escucharte...

Besos

olga dijo...

Como todo lo que escucho de tí, esto también me ha encantado. Tienes mucha razón cuando dices que hay otras culturas, como las africanas, que desconocemos absolutamente y que por lo tanto no entendemos. Ahora bien yo pienso que hay un lenguaje y una comunicación mucho más profunda, que nos puede hacer entender al otro aunque no conozcamos su idioma, aunque no hayamos leido sobre su cultura, ni nunca hayamos estado en el lugar que nació...y es el lenguaje de la mirada, así que estoy segura de que si alguno de los periodistas que le estaban viendo hubiesen buscado en el interior de su mirada, estoy segura de que hubieran sabido el porque de su última sonrisa.

Besitos,

Olga

Ricardo Guadalupe dijo...

Gracias amigas/os por vuestros comentarios.

Tal como dice Gorocca, la vida de esas gentes supone todo un aprendizaje para nosotros. En una ocasión, un amigo que trabajó en el Congo me explicó, por ejemplo, la percepción tan diferente que tienen del tiempo. Resulta que cuando quedaba con alguien de allí esos encuentros nada tenían que ver con "las visitas al médico" a las que tantas veces nos recuerdan nuestros rápidos encuentros o cafés en Europa, sino que la persona con la que quedaba ponía a disposición de ese encuentro todo el día entero. Qué extraño y qué fascinante al mismo tiempo.

Desde luego, ignorar o dar de lado a África es ignorar o darnos de lado a nosotros mismos.

Gupe dijo...

Preciosos la declamación y el comentario, Ricardo. Estoy de acuerdo en que desafortunadamente damos demasiado de lado a África y a todo lo que tiene que ofrecer. Podríamos aprender mucho de su visión del mundo. Y también de su literatura (y aquí reconozco que no he buscado todo lo que se puede buscar, mea culpa).

Debió de ser un momento mágico cuando lo recitaste en el festival.

Besos

Ricardo Guadalupe dijo...

Gracias Gupe. Lo cierto es que la literatura africana tiene un toque mágico que para mí que es muy afín a tu escritura.

Un beso

Gupe dijo...

¿En serio? Mmmh... no es la primera vez que me lo dicen, algo habrá, algo habrá... El caso es que he leído muy pocos africanos, Naguib Mahfuz y poco más (de nuevo: mea culpa...)
¿Alguna recomendación?

Ricardo Guadalupe dijo...

¿Para qué ir más lejos? Léete a Ben Okri, prueba con "El camino hambriento". Ya me contarás ;-)

Un beso